
El sueño y la mujer
El sueño es una necesidad vital tanto para el hombre como para la mujer. Su calidad de vida y bienestar dependen totalmente de cuántas horas dediquen diariamente a dormir.
Según los expertos, son necesarias entre 7 y 8 horas diarias para que el cuerpo recobre la energía necesaria para afrontar de forma óptima un nuevo día, tanto en el caso del hombre como en el de la mujer. No obstante, el sueño entre sexos no es igual.
De acuerdo a la Sociedad Americana de Medicina del Sueño, las mujeres, en general, tienden a dormir más que los hombres, se acuestan y caen dormidas antes. En cuanto a la calidad del sueño, el de las mujeres suele ser más ligero, ellas sufren más microdespertares que enturbian el sueño profundo y al despertar es muy común que se sientan poco descansadas incluso después de una noche de sueño continuado. A diferencia de los hombres, perciben los problemas derivados del sueño como cansancio, agotamiento y falta de vitalidad pero rara vez como somnolencia. Y la somnolencia o ganas de dormir existe, sobre todo en mujeres jóvenes (20-30 años) seguramente debido al alto índice de actividad diaria.
Los factores más comunes que afectan al sueño de la mujer suelen ser acontecimientos extraordinarios, depresiones, enfermedades, hábitos de sueño incorrectos, medicaciones y cambios físicos y hormonales. Otros hechos causantes de la falta de un sueño reparador son, al igual que en el sueño masculino, los desordenes del sueño y problemas médicos y, exclusivamente femeninos, el embarazo y la menopausia.

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